domingo, 1 de mayo de 2011

"Power to the people"

Los islandeses han decidido plantar cara. Han conseguido que dimita el gobierno, que se nacionalicen los principales bancos y han acordado por referéndum no pagar la deuda contraída por las entidades bancarias y su mala gestión. Y todo ello, de forma pacífica.

Islandia, un país de trescientos veintemil habitantes, y con un PIB anual de 14.000 millones de euros se enfrentaba a una deuda que superaba cuatro veces su PIB anual. A pesar de ser un estado pequeño se habían instalado en su suelo, entidades financieras de gran tamaño que desde aquí, hacían negocios con otros países de Europa -especialmente Gran Bretaña y Holanda-, sin ninguna supervisión ni control por parte de las instituciones competentes.


Ante ver hipotecado su futuro los islandeses a través de una propuesta diferente, innovadora, y pacífica solicitan someter dicha ley a referéndum. En enero de 2010 el Presidente, Ólafur Ragnar Grímsson, se niega a ratificar la ley y anuncia que habrá consulta popular. En marzo tiene lugar el referéndum y el “no” arrasa con un 93% de los votos. Sólo el 1,6% de la población apoya la medida.

Paralelamente el gobierno toma diferentes medidas.  La primera es que el gobierno inicia una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis y fruto de estas pesquisas son las detenciones de 9 políticos y banqueros realizadas el pasado 9 de marzo en Londres y Reykiavik. La segunda es que Islandia solicitó en Julio de 2009 la adhesión a la Unión Europea.

La tercera tiene que ver con la cración de una asamblea popular para reformar la Constitución. En noviembre de 2010 y en este contexto de crisis se establece una asamblea constituyente de 25 miembros,”ciudadanos de a pie”, para reformar la Constitución con el fin de recoger las lecciones aprendidas de la crisis y sustituya a la Carta Magna actual, una copia de la Constitución danesa. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que presentaron candidaturas.

La cuarta y última es la aprobación  por parte del Parlamento Islandés de una ley de medios revolucionaria para fomentar la investigación mediante un proyecto de ley que pretende crear un marco jurídico destinado a la protección de la libertad de información y de expresión. Se pretende hacer del país un refugio seguro para el periodismo de investigación y la libertad de información donde se protejan fuentes, periodistas y proveedores de Internet que alojen información periodística.



Información obtenida de:
www.acucm.es
www.revistafusion.com

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